Psicología infanto juvenil
¿Cómo saber si mi hijo necesita un psicólogo?
Psicología infanto juvenil
¿Cómo saber si mi hijo necesita un psicólogo?

En la etapa de la infancia, es muy importante la detección y la intervención temprana de los problemas psicológicos. Por ello, es clave que observemos las conductas, los cambios de humor y cómo nuestros niños van desarrollándose en los hitos evolutivos principales. Por ejemplo, si observamos que ya no se divierte como antes, le cuesta expresar sus emociones, tiene falta de motivación, aparecen conductas disruptivas…, son ejemplos de situaciones que si las detectamos a tiempo, podremos impedir un problema mayor y generar un impacto positivo en los años posteriores de su desarrollo.

La adolescencia es una etapa en la que, dejan atrás su infancia y la imagen de sus padres como seres ideales y todopoderosos, y empiezan a interesarles cosas del mundo externo al seno familiar, siendo una etapa de grandes desafíos para los adolescentes, así como de mayor estrés para los adultos que los rodean. La preocupación de los padres por el futuro de sus hijos, su educación, la influencia de sus amigos, que no tomen alcohol, ni otras drogas, ni hagan mal uso del sexo, etc. se añade al propio conflicto generacional. Después de la pubertad se produce una auténtica brecha entre padres e hijos, los primeros dejan de comprender a los segundos y los segundos empiezan a cuestionar a los primeros. Todo ello suele llevar a frecuentes discusiones familiares, que generan frustración y desesperación en ambas partes.

La adolescencia es la etapa donde se termina de construir la personalidad, siendo más vulnerables a influencias sociales potencialmente negativas. Uno de los problemas más comunes en los adolescentes es el fracaso escolar, siendo un signo de que quizás, algo no está yendo bien y necesitan ayuda.

En psicología infantil y del adolescente los problemas más frecuentes son:

En psicología infantil y del adolescente los problemas más frecuentes son:

Problemas relacionados con el comportamiento: conductas disruptivas, trastorno negativista desafiante, que generalmente vulneran las normas y derechos de los demás.

Problemas de aprendizaje: el déficit en la atención, memoria, razonamiento, comprensión, etc., puede dar lugar a problemas como: dislexia, disgrafía, discalculia, déficit de atención con hiperactividad o déficit de atención sin hiperactividad. Muchas veces el motivo para pedir ayuda psicológica en estos casos es el de fracaso escolar.

Problemas relacionados con la ansiedad: esta emoción puede ser un problema al presentarse de manera intensa y duradera en distintos contextos del niño o adolescente, dando lugar a distintos trastornos: fobia específica, ansiedad por separación, ansiedad social, tics, trastorno obsesivo compulsivo, mutismo selectivo, terrores nocturnos o pesadillas.

Problemas relacionados con el estado de ánimo: podemos observar en el niño o adolescente tristeza, falta de motivación, decremento de su energía y actividad, irritabilidad, mayor nivel de frustración en actividades cotidianas…, pudiendo desarrollarse una depresión infantil.

Problemas relacionados con la imagen corporal y la autoestima: en muchas ocasiones los niños y adolescentes van a compararse entre ellos y puede que opten por buscar el valor de ellos mismos en lo externo, pudiendo desarrollarse un trastorno de anorexia o bulimia si no se detecta a tiempo.

Problemas generales del desarrollo: autismo, síndrome de asperger…Se trata de un conjunto de alteraciones caracterizadas por retrasos en diferentes áreas del desarrollo, como son las habilidades para la comunicación y la interacción social que inciden a su vez en las actividades, intereses y comportamientos de los niños .

Problemas relacionados con el control de esfínteres: la enuresis y encopresis son comunes en la infancia, siendo normalmente su edad de inicio entre los 4 o 5 años.

Otros motivos de consulta: evaluación de sus capacidades intelectuales, ya sea por la sospecha de una discapacidad intelectual o de unas altas capacidades, dificultades en las relaciones sociales, bullying, abandono escolar, adaptación de los niños en un proceso de divorcio, maltrato infantil

La escuela y la familia son los mejores lugares para detectarlo. El contexto de la psicoterapia infantil se ofrece como un espacio en el que afrontar, crecer y construir juntos.

Problemas relacionados con el comportamiento: conductas disruptivas, trastorno negativista desafiante, que generalmente vulneran las normas y derechos de los demás.

Problemas de aprendizaje: el déficit en la atención, memoria, razonamiento, comprensión, etc., puede dar lugar a problemas como: dislexia, disgrafía, discalculia, déficit de atención con hiperactividad o déficit de atención sin hiperactividad. Muchas veces el motivo para pedir ayuda psicológica en estos casos es el de fracaso escolar.

Problemas relacionados con la ansiedad: esta emoción puede ser un problema al presentarse de manera intensa y duradera en distintos contextos del niño o adolescente, dando lugar a distintos trastornos: fobia específica, ansiedad por separación, ansiedad social, tics, trastorno obsesivo compulsivo, mutismo selectivo, terrores nocturnos o pesadillas.

Problemas relacionados con el estado de ánimo: podemos observar en el niño o adolescente tristeza, falta de motivación, decremento de su energía y actividad, irritabilidad, mayor nivel de frustración en actividades cotidianas…, pudiendo desarrollarse una depresión infantil.

Problemas relacionados con la imagen corporal y la autoestima: en muchas ocasiones los niños y adolescentes van a compararse entre ellos y puede que opten por buscar el valor de ellos mismos en lo externo, pudiendo desarrollarse un trastorno de anorexia o bulimia si no se detecta a tiempo.

Problemas generales del desarrollo: autismo, síndrome de asperger…Se trata de un conjunto de alteraciones caracterizadas por retrasos en diferentes áreas del desarrollo, como son las habilidades para la comunicación y la interacción social que inciden a su vez en las actividades, intereses y comportamientos de los niños .

Problemas relacionados con el control de esfínteres: la enuresis y encopresis son comunes en la infancia, siendo normalmente su edad de inicio entre los 4 o 5 años.

Otros motivos de consulta: evaluación de sus capacidades intelectuales, ya sea por la sospecha de una discapacidad intelectual o de unas altas capacidades, dificultades en las relaciones sociales, bullying, abandono escolar, adaptación de los niños en un proceso de divorcio, maltrato infantil

La escuela y la familia son los mejores lugares para detectarlo. El contexto de la psicoterapia infantil se ofrece como un espacio en el que afrontar, crecer y construir juntos.

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