¿Qué es eso de la crianza consciente?

Crianza consciente: ¿qué es una buena crianza?

Antes de empezar a aporrear mi ordenador para contaros qué entiendo por crianza consciente, me he parado para ver qué entiendo por ambos conceptos. Una vez que los entienda por separado, voy a ver si los puedo juntar y explicaros algo.

Si pienso en una buena crianza, me lleva a pensar en tener una buena maternidad, ser una “buena madre”. Y ahí entramos en terreno complicado. Hoy una paciente me decía que para ella ser “buena madre” incluye: amor, preocupación, generosidad, saber escuchar, sacrificio, respeto comprensión, exigencia… Seguro que estáis de acuerdo con casi todo y que añadiríais más cositas.

Cuando le he preguntado si también incluiría el cometer errores dentro de ser “buena madre”, se lo ha pensado durante unos segundos. Esa espera sé que siempre lleva a una respuesta negativa, me ha dicho que no lo tenía claro. Somos buenas madres y buenos padres a pesar de nuestros errores, ¿verdad? La crianza consciente nos ayuda a ver que los errores son parte de nuestro aprendizaje, de nuestra evolución personal como madres y padres. Por lo tanto no se incluyen dentro, sino que se dan por hecho, es imposible que seas madre o padre sin cometer errores.

Si le gritas a tu hijo en un momento dado, eres un buen padre. Si te monta una pataleta en público, eres una buena madre. Si hay problemas de aprendizaje, eres una buena madre. Si tu hija no te hace caso cuando le mandas que haga algo, eres un buen padre.

Cuando consigamos entenderlo así, nuestra autoestima como padres será mejor y nuestra crianza más satisfactoria. El quererse a uno mismo y aceptarse ayuda a querer y aceptar a nuestros hijos.

 

Crianza consciente: ¿qué es consciente?

Ahora queda la otra palabrita de ese concepto de crianza consciente, ¿qué es hacerlo de forma consciente? Yo estoy consciente todo el tiempo que estoy con mi hijo, ¿pero soy consciente de ello?

Ayer mientras llevaba a mi hijo al colegio iba metiéndole prisa porque no podía llegar tarde porque luego tenía que ir a trabajar. Cuando lo recogí y nos dimos un paseo con una amiguita suya, estaba pensando en las llamadas de trabajo que no había hecho. Mientras lo bañaba estaba pendiente de que mi marido le hiciera la cena y de contestar algún mensaje de whatsapp. Cuando conseguí meterlo en la cama y mientras se dormía, recordaba cuántas series me gustaría ver y no puedo.

¿Qué tienen en común todas esas situaciones? Pues que en ninguna era consciente de lo que estaba haciendo, mi cuerpo no disfrutaba y mi cabeza estaba en otro sitio. En la crianza consciente lo que se pretende es ser consciente de cada una de las interacciones que tienes con tu hijo. Estar donde estás, no en el futuro ni en el pasado, sino en ese momento. No es fácil, vamos tarde a todo y rápido casi siempre. Hay que pararse, respirar, mirarlo, sonreír y disfrutar del caos, el llanto y de su compañía, aunque sean muy cansinos.

 

¿Cómo conseguir una crianza consciente?

Desde nuestro departamento de psicología infantil podemos recomendarte algunas pautas para comenzar con la crianza consciente:

  • Obsérvalo: mientras juega, mientras interacciona con los demás y con el mundo. Párate y míralo. No hay más que hacer y lo haces todo. Comprueba por qué se enfada, cuándo está triste, en definitiva, cómo reacciona antes los estímulos.
  • Acompáñalo: quédate a su lado pero respeta su ritmo. No te interpongas entre él y la vida, si te pide ayuda dásela pero no le resuelvas los problemas antes de tiempo.
  • Acéptalo: enterito, tal y como es. No es el hijo que te gustaría haber tenido, es una persona diferente. No trates de cambiarlo ni controlarlo, sólo guíalo con tu compañía.
  • Confía: en él como niño y en ti como madre o padre. No escuches la opinión de los demás ni te compares con las otras familias. Eres un buen padre, una buena madre y tienes un buen hijo.

Si te gustaría que te ayudemos un poquito más, desde Promethea te esperamos para lo que necesites. Podemos ayudarte tanto con terapia individual como con grupos que llevamos a cabo y en las dos modalidades, presencial u online.