¿Cómo afecta el confinamiento a una persona con depresión?
Además, suelen experimentar la sensación de no tener ganas o fuerzas para hacer las cosas, de no confiar en ellos mismos para lograr sus objetivos. Muchas de las rutinas que ya habían creado, con horarios y actividades determinadas, dejan de estar presentes por este cambio de vida obligado. Por lo tanto, va a ser más fácil que pierdan la motivación y eviten enfrentarse a nuevas actividades o nuevos retos. Vuelven a conectar con esa sensación de no ser capaces y posiblemente creerán que han retrocedido. Por todo ello, es imprescindible mantener la ayuda psicológica o reforzarla con terapia individual si fuese necesario. No sólo para atravesar esta dura situación sino para prevenir una mayor inestabilidad emocional los próximos meses.
¿Cómo podemos ayudar a una persona con depresión?
Ayudar a una persona con depresión ya sea familiar, amigo o pareja no es una tarea fácil en esta situación. Puede que vosotros mismos no os encontréis tan estables emocionalmente como en los meses anteriores y que llevéis mucho tiempo siendo su apoyo. Os dejamos algunas pautas:
- Valorad si estáis disponibles emocionalmente. Puede que algún día sintáis ansiedad, estrés u otros problemas psicológicos que os impidan conectar con el otro. Si detectáis una falta de empatía para acompañar a vuestro familiar delegad en otra persona, al menos ese día.
- Ayudad sin juzgar. Muchas veces siente que es una carga y que os decepciona. Criticar o evaluar lo que no está consiguiendo hacer, sólo le va a llevar a evitar más la situación y a alejarse de vosotros. Esto confirmará su creencia de que sólo decepciona a los demás.
- No tenéis que adivinar lo que necesita. En vez de adivinar, preguntadle: “¿en qué estás pensando?” “dime lo que puedo hacer por ti”. “¿Crees que si lo hacemos juntos puede ser más fácil?” Tened en cuenta que es muy necesario y terapéutico hablar de lo que realmente le preocupa.
- Animadles. A veces le puede costar verbalizar lo que piensa o siente. Bien porque esté bloqueado o porque esté agotado de sí mismo. Facilitadle esta tarea diciéndole que no tiene la culpa de sentirse así, y que confiáis en que es capaz de seguir avanzando. No perdáis de vista que esta situación es desestabilizadora para cualquiera, más para el que tenga síntomas previos de ansiedad y depresión.
- No os rindáis con ellos. Pasaréis por distintas fases, si os sentís defraudados o desesperanzados con la situación, no le manifestéis que es él o ella el problema. En tal caso, lo que hace o deja de hacer para solucionar el problema. Y plantead juntos posibles soluciones alternativas o apoyos para llevarlas a cabo.
Son sólo algunas pautas para que podáis manejar mejor esta difícil situación, pero ayudar a una persona con depresión casi nunca resulta sencillo, así que si os resultan insuficientes y necesitáis atención psicológica, desde Promethea nuestras terapeutas os pueden ayudar. Ofrecemos terapias psicológica online como una alternativa a la presencial con nuestro equipo de psicólogos en Granada.
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