Se puede. Hago todas mis sesiones por videollamada, también las de EMDR. Te cuento cómo es y en qué casos prefiero esperar.
¿Se puede hacer EMDR por videollamada?
Sí. La estimulación bilateral, que es lo que distingue al EMDR, se puede hacer por pantalla, con el movimiento alterno de mis dedos, que sigues con los ojos, o con toques alternos que te das tú misma. Antes valoramos si es tu caso, porque en casa necesitas un espacio tranquilo y recursos para calmarte si algo te desborda.
La Organización Mundial de la Salud recomienda el EMDR para el estrés postraumático desde 2013. Los estudios que comparan el formato online con el presencial son todavía pocos y apuntan a resultados parecidos en estrés postraumático.
Qué es el EMDR, en tres frases
Algunas vivencias se quedan guardadas sin procesar, y al recordarlas vuelve la angustia como si estuviera pasando ahora. En la sesión recuerdas esa vivencia mientras haces una estimulación alterna a los dos lados del cuerpo. Tu cerebro la procesa, y el recuerdo sigue ahí pero deja de doler igual.
Si lo que te frena es el miedo a los efectos, te cuento lo que veo en consulta en este artículo sobre los peligros del EMDR.
Cómo se hace la estimulación bilateral por pantalla
En consulta, quien hace EMDR suele mover la mano delante de la paciente. Por videollamada lo adapto, y escogemos juntas la forma que mejor te va:
- Sigues con los ojos el movimiento alterno de mis dedos delante de la cámara.
- Te das tú misma toques alternos en las rodillas o en el pecho, con la técnica de la mariposa.
Cómo es una sesión, de principio a fin
Antes de empezar. Nos conectamos y repasamos cómo estás hoy. Si ese día no te encuentras bien para trabajar un recuerdo, lo dejamos para otro momento.
Durante la sesión. Piensas en el recuerdo y hacemos la estimulación en tandas cortas, con pausas para contarme qué notas. Te veo y te escucho todo el rato, y puedes parar cuando quieras.
Al terminar. Ninguna sesión acaba contigo desbordada. Cerramos con un ejercicio para calmarte y hablamos de cómo puedes pasar el resto del día. Al empezar la siguiente, repasamos cómo has estado.
Si ya sabes que quieres probar, puedes pedir una primera sesión de terapia online y vemos cómo sería en tu caso.
Qué puedes sentir durante la sesión
Mientras haces la estimulación pueden aparecer imágenes, emociones o sensaciones en el cuerpo, como un nudo en el estómago o calor en el pecho. Es tu cerebro trabajando con el recuerdo.
Mi papel es acompañarte y cuidar el ritmo. Si algo sube demasiado, paramos y volvemos a un recurso para calmarte que hemos preparado antes. Estar en casa no cambia eso, porque me ves y me oyes en cada momento.
Qué necesitas en casa
- Un espacio privado donde nadie entre mientras dura la sesión.
- Una conexión a internet estable, con cámara y sonido que funcionen.
- Un rato tranquilo después, sin reuniones ni prisas.
- Algún recurso para calmarte, que preparamos juntas antes de tocar ningún recuerdo.
Cómo prepararte antes de la primera sesión
Lo habitual es que la primera sesión sirva para conocernos y ver si el EMDR encaja contigo, sin tocar todavía ningún recuerdo. Aun así, te ayuda llegar con algo hecho:
- Prueba la cámara y el sonido con un rato de margen.
- Piensa qué te gustaría cambiar. No hace falta que lo trabajes antes de la sesión.
- Cuéntame si tienes epilepsia, estás embarazada o tomas medicación, para valorarlo juntas.
- Elige un horario en el que después puedas descansar un rato.
Cuándo es mejor esperar o buscar otra opción
Hay situaciones en las que el EMDR por pantalla no es buena idea todavía:
- Si en casa no tienes intimidad, por ejemplo cuando compartes piso y no puedes cerrar una puerta.
- Si todavía no tienes recursos para calmarte cuando algo te desborda.
- Si estás en plena crisis. Primero nos centramos en estabilizarte y el EMDR llega después.
- Si hay una disociación intensa (sensación de irrealidad, lagunas de memoria) que aún no se ha trabajado.
Si te reconoces en alguna, el EMDR puede llegar más adelante. Lo valoramos en la primera sesión y decidimos qué conviene hacer primero.
Cómo lo hacemos en Promethea
En Promethea el EMDR lo aplicamos Rocío Pérez Lobato, que firma este artículo, y Raquel Cazorla, y las dos podemos hacerlo online. Yo tengo la formación básica de la Asociación EMDR España, niveles 1 y 2, en infanto-juvenil y en adultos. Raquel tiene la misma formación básica, niveles 1 y 2, en adultos.
Lo integro con otras terapias del centro, como la terapia focalizada en las emociones o la terapia de sistemas de la familia interna, según lo que necesites. El EMDR se hace en ocho fases y las primeras sirven para prepararte, así que no empezamos por el recuerdo.
Con niños y adolescentes lo adapto a su edad y cuento con la familia durante todo el proceso. Puedes ver cómo trabajamos en psicología infantil y de adolescentes.
Si te han hablado del EMDR y quieres saber si es para ti, pide una primera sesión de terapia individual y lo valoramos juntas.
Preguntas frecuentes
¿El EMDR online funciona igual que en persona?
Los estudios disponibles, todavía pocos, apuntan a resultados parecidos en estrés postraumático. Lo que cambia es la preparación: en casa hay que cuidar el espacio y tener recursos para calmarte. Por eso valoramos antes si es tu caso y cómo vamos a hacerlo.
¿Cuántas sesiones de EMDR hacen falta?
Depende de cada caso. Un recuerdo concreto puede trabajarse en pocas sesiones, y un trauma que viene de lejos lleva meses. En la primera sesión te cuento cómo lo veo en tu caso, sin prometerte un número.
¿Y si me remueve y estoy sola en casa?
Es habitual sentirte removida después de una sesión, con cansancio o sueños más vivos. Por eso cada sesión acaba con un cierre para calmarte y antes preparamos herramientas que puedes usar tú sola. Si el malestar no baja en unos días, avísame. Si aparecen ideas de hacerte daño, llama al 024.
¿Se puede hacer EMDR online con adolescentes?
Sí, con una psicóloga formada en infanto-juvenil. Se adapta a su edad y se cuenta con la familia durante todo el proceso. Hace falta que tenga un espacio privado en casa durante la sesión.



