El Ghosting: la palabra de moda en las relaciones actuales

“¿Sabes qué es el ghosting?” “¿El gosss… qué?” “¡El ghosting, mamá!”

Esta mañana se me ha ocurrido hacer una encuesta para ver si los mayores de 65 años saben lo que es el ghosting. Ha sido muy interesante porque todos me respondían “¿El gossss qué?”. La verdad es que yo la primera vez que lo oí pensé algo parecido.

Estoy segura que no hace falta que a vosotros os lo explique, pero ya sabéis que me gusta escribir, así que os lo cuento. Es cuando alguien desaparece de tu vida sin dar ninguna pista con la que tú te lo esperes, ninguna explicación de por qué lo hace. Y lo mejor es que si intentas comunicarte con esa persona te ignora por completo. Es como si se convirtiera en un fantasma (ghost en inglés, de ahí ghosting).

Es una forma muy rápida de zanjar las relaciones de pareja pero también sirve para deshacerte de un amigo o incluso de ese familiar pesado.

La segunda pregunta de mi encuesta ha sido si habían hecho alguna vez algo parecido. Varios me han respondido que no y sorprendentemente más de los que yo pensaba me han dicho que en alguna ocasión.

 

¿Por qué alguien lo hace?

Pensando cuál es el motivo que hay detrás he llegado a la conclusión de que el anonimato es la clave y ahí internet es el rey. Cuando conoces a alguien online (redes sociales, aplicación de citas…) puedes ser quien quieras ser. Pero no sólo eso, sino que puedes desaparecer y no dejar ninguna pista, simplemente bloqueas a esa persona y ya está. Sus mensajes ya no te llegan, ya no ve tu foto ni tus estados… ¡Genial!, ya te la has quitado de en medio de una manera rápida y eficaz.

Pero yo he seguido con mi cuestionario, a los que me han dicho que sí lo habían hecho les he preguntado por qué. Alguno me ha comentado que no me vuelve a coger el teléfono un domingo pero le he puesto mi mejor sonrisa telefónica y ha contestado. Alguno con el paso del tiempo se ha dado cuenta que lo hizo porque no tenía que sentirse bien con uno mismo (autoestima baja). Otro me ha dicho que cree que era demasiado joven y tenía miedo a las relaciones. Cada uno tenía diferentes motivos.

Analizándolo creo que también se hace cuando no eres capaz de enfrentarte a las posibles emociones negativas (ansiedad, nervios…) que la ruptura “presencial” puede tener.

 

¿Qué consecuencias tiene hacer ghosting?

Como ya los estaba notando un poco hartos de mí, les he hecho la última pregunta. ¿Cómo se sentían ellos después y cómo creen que se sentía la persona dejada de esta forma? Al principio sentían alivio, se habían quitado un peso de encima pero al poco empezaban a darle vueltas a la cabeza (pensamientos negativos). No se quedaron a gusto porque sabían que la otra persona lo estaría pasando mal (inestabilidad emocional).

Ahora hay nuevas maneras de comenzar una relación con alguien y de terminarlas. Por ejemplo, conoces a alguien online y comienzas a escribirte con esa persona, nuestros abuelos también se conocían así, pero por carta. Ahora bloqueas a esa persona de todos sitios y desapareces, antes por lo que se ve también se hacía aunque las tácticas eran otras. Aquí es donde me he empezado a preguntar si tal vez no hemos inventado nada nuevo con esto de whatsapear y de hace ghosting… Esto lo revisaré otro domingo.

Parece ser que terminar las relaciones mal no es algo nuevo, sino que viene de atrás. Y sí, he dicho que está mal hecho. Creo que cuando una relación no funciona o intentas solucionarlo (con terapia de pareja) o te enfrentas y lo cortas, independientemente de la seriedad o la duración de la relación.

Si ves que no tienes una relación de pareja sana (o amistad) y quieres terminarla pero no sabes cómo contacta con Promethea y te ayudaremos. Quererse a uno mismo también pasa por querer y respetar a los demás.