Fantasía y deseo en tu vida sexual

¿Cuál es la diferencia entre fantasía y deseo en nuestra vida sexual?

Hoy me gustaría hablaros sobre dos conceptos en nuestra vida sexual que tendemos a mezclar, me refiero a fantasía y deseo. He elegido estos dos porque creo que si los diferenciamos bien nos sentiremos más libres para tener todas las fantasías que queramos.

La fantasía es todo aquello que somos capaces de imaginar, hablo de imágenes, situaciones, otros mundos… En definitiva, todo aquello que pase por nuestra cabecita. Y el deseo es aquello que quieres hacer, es un paso más. La fantasía es libre, no tiene que pasar ningún filtro, es algo íntimo y privado, y es mental. El deseo sexual ya está más cercano a esos filtros. En el deseo existe una intención, ya es algo que podemos querer introducir en nuestra actividad sexual.

Creo que es más fácil verlo con un ejemplo. En las normas que estableces dentro de la sexualidad con tu pareja puede existir la fidelidad, no hay cabida para otras personas. Un día, mientras te estás masturbando a solas, fantaseas que tienes una relación sexual con un desconocido o con tu compañera de trabajo. Eso no quiere decir que desees hacerlo, simplemente es un recurso erótico que te ha ayudado a disfrutar más.

 

¿En mi vida sexual puede no existir la fantasía?

Existe el mito sexual de que las mujeres no tenemos fantasías sexuales. Decir que no se tienen fantasías, es como decir que uno no piensa, es imposible. No es una cuestión de hombres o mujeres.

Puede ocurrir que creas que no tienes fantasías, y lo que esté sucediendo es que tus filtros sexuales sean muy rígidos. Hay que recordar que entre la fantasía y la realidad hay una distancia muy larga. Tu fantasía quizás no sea un deseo en tu vida sexual.

Una de las fantasías sexuales más comunes en las mujeres es tener relaciones sexuales con un desconocido, en un lugar público. Puede ser que esa mujer no desee, bajo ninguna circunstancia, hacerlo en la realidad pero lo fantasea. ¿Has fantaseado en estos meses de confinamiento en coger un avión y desaparecer una temporada de casa? Seguro que sí, pero eso no significa que desees separarte de esa manera de tu familia.

Por lo tanto, no es que no tengas fantasías, es que las estás escondiendo, estás inhibiendo esa parte de ti.

 

¿Por qué es bueno tener fantasías en tu vida sexual?

Nos pasamos el día queriendo controlarlo todo: el trabajo, la casa, la familia, los amigos, nuestro cuerpo y cómo no, nuestra cabecita. La fantasía nos permite viajar donde queramos, estar con quien nos apetezca y de la manera en que se nos antoje. Y lo que es mejor, podemos estar totalmente descontrolados, no existe ninguna norma, nadie va a sufrir ningún daño. Por lo tanto, no te limites, deja que tu fantasía fluya y tu vida sexual se vea enriquecida con todos esos estímulos.

 

¿Es bueno hablar de mis fantasías?

Recuerda que las fantasías son tuyas, las puedes compartir pero siempre que haya una buena comunicación entre tú y tu pareja. Si existen problemas de pareja, es mejor solucionarlos y luego hablar sobre tu mundo privado.

Para compartir las fantasías sexuales hay que escuchar sin juzgar, no te está proponiendo que lo llevéis a cabo, no te está siendo infiel. Lo que tu pareja está haciendo es abrirte su mundo interno, échale un vistazo y no lo dañes porque es muy importante y frágil.

Y si por un casual, dais un paso más y convertís vuestra fantasía en un deseo hecho realidad, disfrutadlo mucho en pareja.

 

¿Te vendría bien tener el enfoque de una profesional de la terapia sexual?

Si después de leernos te das cuenta que te gustaría hablar con una sexóloga porque ves algún problema en tu vida sexual, ya sabes dónde estamos. Puedes contactar con nosotras y comenzar una terapia sexualSi crees que para hablar de estos temas quizás estés más cómoda o cómodo en la intimidad de tu casa recuerda que, además de atenderte en nuestro Centro de Psicología en Granada, disponemos de terapia online.